En busca del lenguaje marabusino.*

    -¿No puedo estar equivocado?
    -interrogó Whisky.
    -Puede ser -admitió el que estaba
    en la cama-. Me equivoqué una vez
    en 1912. Ya no recuerdo en qué.
        Dashiell Hammett

-I-

Sórdido el minuto implacable
tasca el freno
Entre sus babeantes belfos la tranquila ceremonia diaria
Aquí ahuyentan
Esto es un pozo
Me detengo, curioso el ojo
aprestado en la encuesta,
para recibir el aire de una imagen
la estructura cerrada
el estrecho pasadizo
los pasos del que camina en la noche
tu vientre que frecuentan mis fantasmas
Es decir, digo
el tigre a garra reducido
el fértil escombro del miedo
el gang astuto que susurra
artero como piano en la noche
Metafálico soyme
mefistofálico voyme
Esto es un pozo esto es un pozo
A la samararitana orilla
Al brocal te asomas
Dando brincos el caballo versante
arremete ciego contra esta harpa espada en
        las manos de un niño géminis
Hay una banderilla clavada en la mitad
        bifronte del toro 15
Uf pudo ser bello como junio
Ni que la vida fuera una calle puramente desierta
Un tren detenido por una falla mecánica
Una flotilla de taxis destrozados
La ruina de la reputación burguesa
El camino lechoso de la estrella que te hizo
        desear algo vago como
la infancia mientras cagabas en el patio
Entró al trote el ritmo largo y aregremente
barabarabatiripuncuá puncuá canté hasta
hacerme añicos el tabaco el pulmón pinche
de angelito poeta
Aregremente cerebraba bailando en la playa
inquieta La luna se mecía en el viento
aquélla noche de Tuxpan y desparramaba
brujas sobre los restos de aguardiente de
Chicontepec y bascas y pedos de Pedro
Martínez que completamente borracho dor-
mía un sueño de mosquitos victoriosos
Como dos hermanitos simultáneos la luna
y el sol se aprecian tentadores en la tarde
del trópico
Ortopédico lecho de Procusto
Me emplumo me embreo
y a las cinco de la tarde mi cucaracha kafka
        mi culebra repta
Tú eres lejana y enigmática como una fotografía
Ahí te retuerces oh libélula
Los espectadores laicos aplauden rabiosamente
        la súbita carcajada de Arlequín
Arlequívoco alquimista
Esto es un laboratorio
Entre retortas y tubos de ensayo
el odio se transvasa comunicauto
Radioso ojo igual que un cliché en el cielo
        La amada en blanco
y negro Litografía de Diosa en brama
Signos signos
No es particular: se abre y se cierra como
        las demás
que me miraban ayer Ayer es un trompo
insensato y también la manecilla que fas-
cina al jugador de ruleta ¿Dónde quedó la
bolita?
¿Dónde quedó la bolita de manteca, buena
para jabón nazi? ¿Dónde tu larga pierna
atorada para siempre?
¿Dónde los labios claros de tu sexo agitan-
sioso y dónde mi lengua de payaso, mi cara
de Perico de los Palotes, abedul de la muer-
te, alameda putrefacta, pozo esto es un
pozo, al brocal siniestro de tus ojos y mi
cuerpo en cintura, largo girón adolescente?
A la mitad de este verso Roberto Bolaño
me hace una pregunta idiotamente dosto-
ievskiana y lo perdono es poeta el huevón
y en su patria donde está sentado (riente
soberano) en una verga de burro el cadá-
ver de Nicanor Parra, mueren quelonios,
batracios, grillos, palomitas, ardillas de in-
quieta cola, pavorreales de hermoso abani-
co, niños, ladillas en los testículos, putas,
sobrenombres, fantasmas, hombres, señoras
y señores dando vuelta a la plazuela, el
arca de Noé en pleno
y todo
contra su muy puta y muy perra y muy leal
        voluntad
Ah Santiago, Santiago
Ciego Santiago da las seis ocloc
como -de comer- gallina clueca allende
        el mar.
Pero estaba hablando de mí místico
Y me duele el estómago, pienso en Mara,
en sus manos me vengo, sueño en Elsa,
cago en bacinica, atropello automóviles
con el tumulto de mi pecho, aquí estás tú,
aquí, qué reunión más interesante, bebo
café, canto directo al micrófalo, estupro la
soledad, me doy vueltas enteras en la cama,
llamo por teléfalo, se me quiebra la borda,
la noche es larga y tenemos que andar, es
grueso el expediente, 2 pomos de vino tinto
junto a un tomo de Baudelaire que hace
tiempo me moría de las ganas (sobre la ca-
rriola del supermercado), jelp, no hagan
olas míseros padrotes quincenales, creden-
cial permanente de elector, ábranla que
lleva bala!
y ojo electrónico por si las recochinas!
Leyendo versos a la 1 de la mañana Bruno
es bello y efímero como luz de Bengala o
mural efímero, Bruno es chileno, tiene 17
años y es mi amigo, le duele una muchacha
de su edad, Vera de nombre, hermana -por
lo demás- de aquélla que te platiqué, es
decir, digo, de Mara. Y a propós: la tarde
en que Mara es como una abeja libando
en la flor de mi muerte, sucede que las ratas
huyen porque no quieren ver besar. No.
Ésta decididamente es una noche poetrági-
ca. No. Ahora me acuerdo que al reseñar
un libro de Raúl Cáceres decía yo que la
poesía es cuestión de saltos inmortales. Pero
claro está que no sé ni en que aturdirme,
ni que polvo sacudirme, tantos son los ca-
minos, tan escaso el silencio, tan oreja el
vuelo del insecto en la trompeta de Pérez
Prado que me da por pensar en algún otro
lugar paralelo, es decir, digo, parauniver-
sal y paralegre! ¿Un pararayó en alguna para-
dimensión? ¿Seré paratriste, paratorpe y
paramante?
Parasería el paracolmo!
Pero no se vayan señores Todavía tengo
        cuerda para ahorcarme
No vayan a dejarme solo comiéndome mis
muertos y bebiéndome mis huesos No se les
vaya a ocurrir largarse a echar el trago, po-
brecitos deleznables consumidores míos
sociales paranoias
yahoos abominables y ardientes
Odio la lengua que me nombra
Odio el tiempo que me atrasa
Odio de cuervo hastiado del hígado de
        Prometeo
Odio puro como la belleza
como un frasco de luces
como una esquina de ciegos que chocaran
como el sueño de los muertos
Intenso alambre que conduce voces de un
        rincón a otro de ti mismo
Me celebro y me odio a mí mismo
Odio azul que se confunde con el cielo
con tus ojos
con el mar
con la cola del cometa Kohoutek
Odio rabioso, sarnoso, leproso
Odio chancrado, atónito
Odio en su propio vaso
Odio en su baboso pulpo
Odio amoroso combatido
Viento del Sur del Norte
Soplo de alas
pájaro herido y piedra que lo hiere
Odio como el rocío sobre la cabeza de la
        yerba que crece en las axilas
Oh Dios oh
Qué traje para el domingo
Odioso odio Oh Dios Oh
Salta canta baila venado loco
a la luz de la luna
A la luz de una cerilla Merlín el Mago me
mira intensamente Luego hace gestos Lo
mando a la goma Se pone su gorrito y sá-
case a chingar su madre!

-2-

Frente al espejo me arreglo la corbata y
    pienso en un verso de Cavafis
SOS la falta de un sustituto está frenando
    mi ascenso a la gerencia
Coño un mechón de pelo rebelde todavía
    en eso no pensó Constantín
Soy un hombre en apuros el espejo es radi-
cal ni pedo ya se me notificó el nombra-
miento pero puta gillete se atoró en un
remolino de la barba es efectivo tan pronto
proporcione yo mismo la belleza que conmueve
al azogue a la empresa alguien capaz
de mirarse de frente y no temblar no odiar.
se no arreglarse el copete de ocupar mi
puesto actual y francamente nadie se mira
a sí mismo sólo para que un poeta maricón
haga vibrar la luna del antiguo armario ha
dado la talla Cuando yo me inicié en esta
ocupación tenía 25 años frente al ojo del
agua Valiente Narciso la corbata y las aguas
negras fluyendo libremente de los ojos y en
sólo 3 años 3 he quintuplicado mis ingresos
Mi nombre
: El Sena

Ahora voy a bañarme espléndidamente
quiero por segunda vez en el mismo rilke
Voy a meterme hasta los ojos en tu cuerpo
pero muévete querida ¿qué importa que
tengamos que morir si será luego? ¿Qué
importa a la yerba la lluvia que la moja y
a tus calzones el coral de tu inmortalidad?
Salen y entran niños por la misma puerta
Yo entro y salgo como el camello por el ojo
        de la aguja inerme
Dios no excita
Abierto de par en par Dios parado de ma-
nos Unas nalgas redondas como un par de
sistemas solares Estrellas fugaces Cráneos
del sueño Tardes escatológicas Plataforma
en que se apilan huesos sacos de arena es-
queletos de aviones mares que un niño in-
menso vuelca con un palito llenándose de
caca los dedotes
Pero esbelta tú
irrumpes de cara al caos
te acercas caminando deliciosamente
moviéndolo meneándolo
entras al WC para señoras del Café La Habana
y meas escuetamente
dejando un acre rocío sobre tu mata prójima
un tufo alegre exquisito
rabiosamente femenino
y por ello humano Hacia dentro un caliz bellísimo
se deshoja en pétalos de vida
en flores de tí misma
Pienso en tu carne clara como tu voz
Tiemblo de tu esencia bebo un cáliz amargo
Mara acerca hacia mí ese cáliz!
Ulula Brama Revienta Ven pequeña ma-
riposa de angustia Soy tu duro juguete des-
pierta El girante gusano que custodia tu
muerte
    Amor, el amor se mira en tí
    y se averguenza

Está la mañana espléndida en el fondo del
vaso que la contiene Se destacan grises edi-
ficios contra el amanecer Ahí los hombres
duermen imitándose En otro lugar pero
en el mismo pesadamente muerden las ví-
boras su sueño y bisontes atroces huyen por
la pradera Con mira telescópica, Búfalo
Bill los derriba uno a uno en confuso mon-
tón que se acumula en su cráneo Un obrero
sueña el incendio de la fábrica y lo inunda
un placer desmemoriado Mara y Lisa pa-
san la noche en casa de una amiga
huyendo de su zorra
de su fértil condición agusanada
de sí mismas
A los 19 años una niña es una niña que arde
Todo es bello
bajo el suelo mortal y moribundo
Es un tajo brutal
una cicatriz iluminada
la luna que me mira
Yo sueño también
Me llamo Orlando
tengo hermanos vivos y muertos
padres que se pudren despacio para que no
        me olvide de su muerte
sobrinos hermosos sanos fuertes
pequeñitos
que inocentemente se cagan en mis versos
Mi hermana menor duerme inquietamente
soñando sudores Sábanas pegajosas Nafta
        de los 20 años
Nadie siente lo que yo
sino que todos
porque Orlando me llamo
y soy idiota

Con un arado con una coa con una tarpala
insensata doyme a la tarea de abrir surcos
limpiar la yerbamala mojar mi pan en un
charco de café frío ir a comprar huevos a
la esquina rascarme los cojones cantar mi
sueño prohijar bestias abrir caminos sen-
tarme a la orilla de la vida es decir digo de
la muerte beber un trago de asco rascarme
la cabeza girar enloquecido comer a mis ho-
ras plantar un libro chuparte los senos
oh hermosa Eva dureriana de pronto de un
navajazo henderme las venas caminar agi-
tado bañarme ir al excusado pensar en tí
toparme al amigo de la infancia matar un
pajarito por decencia porque sí porque hay
un viernesanto a la esquina de este jueves
Un juguete Un poema es una bomba de tiempo

Un reloj se ha descompuesto y ahora a toda
hora marcará las 6 y cuarto el muy hijo de
perra
Me moriré en París con agua, cerdos!
Un poema es una bomba de tiempo
Bum!

-3-

Puta madre, estoy de un poeta subido!
¿Qué hago aquí? ¿Para qué sirven mis ver-
sos? Un fardo de vida Un trozo de jamón
Un papanatas presidiendo una asamblea de
hipócritas El maestro Alcofribas carcajeán-
dose me recuerda el zoológico de Chapulte-
pec el prójimo domingo y también un ta-
blero de ajedrez soñando una partida y
además un ramo de días un pétalo de bron-
ce un premio literario y a mayor abunda-
miento la corneta de Cristóbal Rilke lla-
mando al Juicio Final
Y para terminar todo esto me recuerda al
        burro que tocó la flauta
Un poema es una bomba de tiempo

-4-

Atrás, a mis espaldas, Violeta Parra canta
y por tanto abomina de su hermano en el
momento mismo en que recuerdo que estoy
a punto de entrarle a la burocracia por lo
menos en seis años
Es un metal La tos de un tísico La batuta
improbable de un director de orquesta cir-
cense y a propós la machincuepa trapecista
La belleza impura La cabellera alegre Quie-
ro decir digo la voz con que cantaría una
espada enardecida El amoroso eructo de la
Muerte que zórrunamente se ha zampado
en medio del corral de ayer todos los hue-
vos del suicidio.
Un poema es una bola de estiércol

-5-

Es indudable que corría la noche
parejamente al año de 1532
Pero brillaba tanto la noche
era tan clara
-Pudo ser esa fecha u otra
: Por ejemplo Cervantes de Salazar
podía estar arribando a México
de Salamanca procedente
viaje poblado de ciertos vacilantes bacilos
algunas ratas apestadas
y podía correr el año de 1554
e iniciarse apenas a unos metros de distancia
la vida de la Real y Pontificia
Universidad con todos los atributos de sus
    correspondientes metropólitan
pero lo cierto es que la noche ardía
chisporroteaba gemía aullaba
        humanamente
La Llorona dejaba descender un ulular
        tristísimo y anecdótico
Trajinaban en el soplo de un suspiro
las ánimas en pena
Pero lo cierto es que la noche ardía
porque combustible es mi carne y a través
de las generaciones viene pisando su hedor
desde lo que es ahora la Pinacoteca Virrei-
nal de la ciudad de México
Evohé!
La carne de mis antepasados arde
        iluminando la noche
Es una larga metáfora del amor
que baja a mí
a mí, que soy un pozo vacío y hondo
muy hondo
como tu nombre.

-6-

Se rayó el disco de la cita Un hola! quedó
apretado entre los labios mutuos
Te ibas diluyendo lentamente como el pol-
vo entre los rayos del sol
Ha pasado ya el último verano pero un
pliegue de su falda o un destello de su mú-
sica se pudre inútilmente entre mis versos
Ha crecido el pasto Un perro come el chan-
cro de mi vómito. Un ciclista torpe arrastra
el triste pedal de su locura Canta el gallo
parado en un solo pie Irrumpe una proce-
sión de adioses en el conflicto citadino
Estoy solo
Te saludo soledad muleta para suplirme
Te saludo y te canto Con mi gargajo vio-
láceo en tu cara purulenta oh soledad sitia-
da por dos ojos dos senos dos piernas dos
nalgas dos brazos es decir digo aquélla en
su cintura y en su tórax. Nadie se baña dos
veces en la misma agua de angustia Nadie
se sabe solo en medio de nosotros Te saludo
soledad lobo que somos Te saludo salvaje
aguerrida putita parada en cada esquina
Te saludo estúpida
Contéstame!


* publicado en el libro:
"Muchachos desnudos bajo el arcoiris de fuego"
Antología de Roberto Bolaño,
Ed. Extemporáneos, S.A., México, 1979.